Javier Quintana
22 Oct 2009

Javier fue diagnosticado con Anemia de Fanconi hace más de dos años cuando los médicos no podían entender por qué sus conteos sanguíneos eran bajos y por que sangraba por la nariz frecuentemente. Es imposible adivinar que este niño de aspecto saludable está en batalla por su vida. Por ahora los médicos han tenido éxito en mantener su condición bajo control, pero no saben por cuánto tiempo más pueden seguir controlando la enfermedad de Javier.
Javier fue referido a un trasplante de médula ósea hace más de un año, pero debido a la falta de seguro médico, los medios financieros y no encontrar un trasplante de médula ósea compatible, todo ha quedado en espera.
Javier y su mamá viajan varias veces al mes por más de dos horas ida y vuelta para llegar al Atlanta’s Children’s Hospital. El punto de emoción de Javier es ir a comer hamburguesas de queso y papas fritas de McDonald’s.
El papá de Javier tuvo que irse a otra ciudad donde tuvo suerte en conseguir empleo en agricultura para poder mantener a su familia. Ya, qué la madre de Javier no puede mantener un trabajo ya por que varias veces a la semana tiene que ir a buscar a Javier en la escuela por causa de hemorragias nasales.
La familia lucha pare poner comida en la mesa. Pero por ahora es el menor de sus problemas, su única preocupación en no poder salvar la vida de su hijo Javier. Desafortunadamente el hermano mayor de Javier no fue un donador compatible y después de varias campañas en la comunidad y en el estado patrocinadas por la Fundación Icla Da Silva no se ha entrado un donador compatible para Javier.
Cecilia, madre de Javier, se esfuerza por juntar palabras para expresar sus emociones, con solo una mirada a ella, se puede su delicado estado emocional. Ella señala que “no sabe cómo va ser capaz de solamente esperar encontrar un donador compatible y cómo se siente impotente que no hay nada más que ella puede hacer por su hijo”
Ultima actualización: 22 Jul 2010